Compromiso profesional

Grados en Educación

La función educativa, en cuanto se centra en facilitar el crecimiento de los educandos en todos los aspectos formativos, como individuos y como seres sociales, conforma una de las profesiones más significativas y valiosas en la sociedad.

El maestro tiene que ser consciente del valor y la dignidad que tiene todo ser humano, persiguiendo como objetivos en su ejercicio profesional:

La permanente búsqueda de lo verdadero, bueno y válido para la persona, la permanente preocupación por su perfec- cionamiento profesional, la continua promoción de los principios democráticos a partir de una buena convivencia y como base para ella.

 

Para conseguir estos objetivos es fundamental garantizar: La libertad de aprender, la libertad de enseñar, la igualdad de oportunidades educativas para todos.

El ejercicio de la profesión educativa requiere de unos principios éticos que la sustenten, rijan y orienten. Reconociendo dichos principios, que acepto.

Me comprometo a:

• Promover la educación integral de los alumnos, sin dejarme inducir por intereses ajenos a la propia educación trabajando porque todos los alumnos lleguen a tener una formación que les permita crecer como personas e integrarse positivamente en la sociedad.

• Poner a disposición de los alumnos todas mis competencias con ilusión y despertar en ellos la curiosidad y el interés por aprender.

• Colaborar con las familias en la tarea de la educación de sus hijos, respetando sus derechos y acompañándoles en el cumplimiento de sus deberes.

• Ser un maestro o maestra comprometido con la sociedad y trabajar por un mundo más justo.

• Contribuir a la dignificación social de la profesión docente y asumir las responsabilidades y competencias de la docencia desde la ética personal y profesional.

• Contribuir, en la medida de mis propias posibilidades, a una práctica solidaria de la profesión.

• Crear un clima de confianza en los centros educativos que potencie el trabajo en equipo, la unión y la implicación conjunta en la consecución de los fines de la educación.

• Respetar, asumir y contribuir al desarrollo el proyecto educativo del centro, como un deber inherente al desempeño de la función docente.

 • Educar para una convivencia fundamentada en el valor intrínseco de la persona, en la igualdad de derechos y en la prác- tica de la justicia, de la tolerancia, del ejercicio de la libertad, de la paz y de respeto a toda persona y a la naturaleza.

 • Educar para una convivencia fundamentada en el valor intrínseco de la persona, en la igualdad de derechos y en la prác- tica de la justicia, de la tolerancia, del ejercicio de la libertad, de la paz y de respeto a toda persona y a la naturaleza.

 • Seguir el modelo de Alberta Giménez, maestra y madre, pedagoga de vanguardia, dedicándonos a la misión de educar con afán de superación, favoreciendo un clima de familia con espíritu de servicio a nuestros alumnos, sus familias, nuestros centros y la sociedad entera.

todos al unísono:

NOS COMPROMETEMOS